EXCÉLSIOR

BOSTON., 20 DE ABRIL DLE 2017.- Sus familiares quieren donar el cerebro de Aaron Hernández a la ciencia, pero funcionarios de Massachusetts se niegan a entregárselos, pese a que ya pusieron a disposición de una funeraria el resto del cuerpo, señaló el abogado del exastro de la NFL.

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Hernández, quien cumplía cadena perpetua por una condena de homicidio, aparentemente se suicidó el miércoles en su celda de la prisión.

Jose Baez, abogado de Hernández, dijo que la familia acordó que investigadores de la Universidad de Boston, que realizan un estudio de trauma cerebral en atletas, se quedaran con el cerebro de Hernández tras la necropsia. El forense entregó este día los restos de Hernández, pero el abogado afirmó que no han devuelto el cerebro como habían prometido inicialmente.

No se permitió el ingreso de periodistas en busca de comentarios de la oficina del forense.

Baez dijo que la familia buscará que se realice una necropsia de manera independiente.

Si no obtenemos respuestas, y rápidamente, iremos a la corte“, dijo Baez frente a la oficina estatal del forense en Boston. “Literalmente, se trata de destrucción de evidencia”.

No dijo si él o la familia piensan que el daño neurológico sufrido durante sus días como jugador, fueron un factor en el suicidio del extight end de los Patriotas de Nueva Inglaterra.

El jueves las autoridades se negaron a difundir más detalles sobre el aparente suicidio de Hernández.

Hernández aparentemente se suicidó al ahorcarse con una de sus sábanas, la cual amarró a una ventana de su celda en el Centro Correccional Souza-Baranowski, en Shirley. Los guardias encontraron a Hernández poco antes de las 3 a.m. del miércoles.