“En su defensa de Javier Duarte, López Obrador se metió en un pantano. Cada movimiento que hace lo hunde más y como anda nervioso se mueve mucho. Al presidente de Morena se le ocurrió la disparatada idea de describir al ex gobernador de Veracruz como un chivo expiatorio, o sea una persona inocente a la que se imputan delitos cometidos por otros. Ante la avalancha de descalificaciones no faltó quien saltó para decir “Lo que Andrés Manuel quiso decir…” y después vino la intentona esa de cambiar la historia del concepto y corregirle la plana a Wikipedia. López Obrador anticipa que Duarte declarará en su contra. Trata de curarse en salud. No se cura, se hunde.” Nos dice “Pepe Grillo” en La Crónica de Hoy