Durante medio año, cuatro colosos de acero han recorrido las carreteras del país con la misión de llegar a la tierra de gigantes: Tula, Hidalgo.

La delegación en Hidalgo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) estimó que las calderas gigantes arriben mañana a esta entidad.

Han recorrido autopistas, carreteras estatales, terracerías y cruzado sierras en Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro e Hidalgo.

En su camino han superado decenas de obstáculos, como puentes vehiculares y peatonales, cables de alta tensión, letreros, postes, semáforos, pendientes pronunciadas y curvas cerradas, entre otros.

Y es que prácticamente todo les estorba pues, aunque avanzan acostados, miden 13 metros de alto por 42 de largo.

Ahora han iniciado la última etapa del trayecto, que en total suma 958 kilómetros desde el Puerto de Altamira, Tamaulipas, hasta Tula, Hidalgo.

Se trata de los cuatro tambores de coque que se utilizarán en la reconfiguración de la Refinería Miguel Hidalgo de Pemex, en Tula.

El sábado por la noche, los megatanques comenzaron su travesía por la Autopista México-Querétaro.

El primer tramo correspondía a 11 kilómetros hasta la caseta de Palmillas.

El convoy ingresó en sentido contrario por la rampa de incorporación hacia la Carretera Panamericana, en el municipio de San Juan del Río, Querétaro.

Cerca de las 24:00 horas, elementos de la Policía Federal y de Capufe cerraron la circulación en sentido hacia Querétaro durante algunos minutos mientras cruzaban, uno por uno, los megatanques.

Los cortes viales se repitieron intermitentemente cuatro veces hasta que pasó el último vehículo del convoy y se incorporaron en dirección a la Ciudad de México. Por lo que se implementó un operativo de reducción de carriles.

Se destinaron tres carriles para la circulación de los tanques y el de extrema derecha fue para la circulación habitual de la autopista, ello provocó tránsito a vuelta de rueda durante varios kilómetros.

El operativo se alargó durante toda la madrugada y parte de la mañana, se tuvieron que retirar dos puentes vehiculares, 14 letreros y varias líneas eléctricas.

El convoy se instaló en las inmediaciones de la caseta de cobro Palmillas y anoche continuó su camino hacia el kilómetro 132 de la carretera México-Querétaro.

Después saldría hacia una carretera estatal de Calpulualpan, con el fin de evadir la intersección con Arco Norte; retomarían la autopista más adelante y luego se enfilaría hacia Tula, por Huehuetoca.

El operativo de ingreso a la México-Querétaro atrajo a decenas de curiosos, quienes aprovecharon para tomarse selfies frente a los megatanques.

Después de entregar los tanques, en mayo, Pesado Transport iniciará una nueva odisea para transportar ahora una torre fraccionadora, la cual está en San Luis Potosí.

Los tanques, que pesan 565 toneladas cada uno, servirán para almacenar coque, un combustible que se obtiene del petróleo y sirve para alimentar los hornos siderúrgicos o de cementeras.

Los artefactos llegaron a Altamira, Tamaulipas, en mayo pasado procedentes del Puerto de Avilés, en España; en septiembre iniciaron su recorrido hacia Tula; previamente, durante un año, Pesado Transport trazó la mejor ruta que debían seguir y en donde existieran los menos obstáculos posibles.

Características

Cada megatanque es transportado sobre ocho plataformas que miden tres metros de largo y que, en conjunto, tienen 352 llantas.
Las plataformas tienen mecanismos independientes que les permiten balancear y ajustar la altura de los tanques en caso de que se transite por terrenos irregulares.
Las plataformas y cada uno de los tanques son arrastrados por tres tractocamiones que pesan 53 toneladas y cuentan con una potencia de 600 caballos de fuerza.
En total, son 12 tracto- camiones adquiridos exclusivamente para el transporte de los tanques.