El ex gobernador panista de Sonora, Guillermo Padrés, ha registrado ciertos hábitos durante su estancia en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente. Nos cuentan que el político, sujeto a proceso penal por los delitos federales de “lavado” de dinero y evasión fiscal, fuma mucho y es asiduo al café. Permanece mucho tiempo en su celda, donde tiene una liga y una cuerda para hacer ejercicio —pues debe controlar el colesterol por prescripción médica—. Además, hace algunos meses había pedido libros de Derecho, pero ahora está por terminar el libro Porfirio Díaz, uno de los tres volúmenes del escritor Carlos Téllez Díaz. Por supuesto, nos cuentan, el ex mandatario sonorense escucha las noticias y lee periódicos para estar enterado de la vida política del país. ¿Será que sus amigos y correligionarios azules ya se olvidaron de uno de sus principales estrategas electorales? Comenta “Bajo Reserva” de El Universal