EXCÉLSIOR

MADRID., 16 DE FEBRERO DEL 2017.- La NASA busca astrónomos aficionados que puedan ayudar a encontrar posibles mundos en los confines del sistema solar y en el vecino espacio interestelar, como puede ser el Planeta 9.

Así, ha puesto en marcha una nueva página web, llamada ‘Backyard Worlds: Planet 9’ que permite al público participar en dicha búsqueda mediante la visualización de breves películas hechas a partir de imágenes captadas por la misión Wide-Field Infrared Survey Explorer (WISE) de la NASA. Las películas destacan los objetos que se han movido gradualmente a través del cielo.

“Hay poco más de cuatro años luz entre Neptuno y Próxima Centauri, la estrella más cercana, y gran parte de este vasto territorio está sin explorar“, ha explicado el investigador principal del proyecto, Marc Kuchner, astrofísico del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.

“Esto se produce porque hay tan poca luz solar que incluso los grandes objetos en esa región apenas brillan en luz visible. Pero mirando en infrarrojos, WISE puede haber captado cosas que de otro modo habríamos perdido”, ha añadido.

WISE escaneó todo el cielo entre 2010 y 2011, produciendo la encuesta más completa en longitudes de onda del infrarrojo medio actualmente disponibles. Con la finalización de su misión principal, WISE fue desactivado en 2011 y fue reactivado en 2013 para darle una nueva misión de asistencia a los esfuerzos de la NASA para identificar objetos potencialmente peligrosos cercanos a la Tierra (OCT), los asteroides y cometas en órbitas que los aproximan a la órbita de la Tierra. La misión fue renombrada Near-Earth Object Wide-field Infrared Survey Explorer (NEOWISE).

El nuevo sitio web utiliza los datos para buscar objetos desconocidos dentro y fuera del propio sistema solar. En 2016, los astrónomos de Caltech en Pasadena, California, mostraron que varios objetos del sistema solar distantes poseían características orbitales e indicaron que se vieron afectados por la gravedad de un planeta aún no detectado, lo que los investigadores apodaron ‘El planeta Nueve’. Si el Planeta Nueve – también conocido como el Planeta X – existe y es tan brillante como indican algunas predicciones, podría aparecer en los datos de WISE.

La búsqueda también puede descubrir objetos más distantes como enanas marrones, a veces llamadas estrellas fallidas, en el espacio interestelar cercano.

“Las enanas marrones no se forman como estrellas, sino que evolucionan como los planetas, y los más fríos son muy parecidos a Júpiter”, ha explicado el miembro del equipo Jackie Faherty, un astrónomo en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.

A diferencia de los objetos más distantes, los que están cerca del sistema solar parecen moverse a través del cielo a diferentes velocidades. La mejor manera de descubrirlos es a través de una búsqueda sistemática de los objetos en movimiento en las imágenes de WISE.

Mientras que partes de esta búsqueda se pueden hacer con computadoras, las máquinas quedan a menudo abrumadas por artefactos de la imagen, sobre todo en zonas densas del cielo. Estos incluyen los picos de brillo asociados con imágenes de estrellas y manchas borrosas causadas por la luz dispersada dentro de los aparatos de WISE.

Así, este nuevo proyecto se basa en los ojos humanos, ya que el hombre reconoce fácilmente los objetos que se mueven sin tener en cuenta los artefactos. Es una versión del siglo XXI de la técnica utilizada por el astrónomo Clyde Tombaugh para encontrar a Plutón en 1930.

En el sitio web, la gente de todo el mundo puede hacer su camino a través de millones de “libros animados”, que son breves animaciones que muestran pequeños parches de cielo cambiado a lo largo de varios años. Los objetos señalados por los participantes en movimiento serán priorizados por el equipo científico de las observaciones de seguimiento por astrónomos profesionales. Los participantes compartirán beneficios por sus descubrimientos en cualquier publicación científica que resulte del proyecto.

El proyecto es un trabajo de la NASA, la Universidad de Berkeley, el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, la Universidad del Estado de Arizona, el Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial en Baltimore, y Zooniverse, con la colaboración de científicos, desarrolladores de software y educadores que colectivamente desarrollan y gestionan proyectos de ciencia ciudadana en el Internet.