Una verdadera injusticia es lo que están haciendo en varias dependencias del Gobierno estatal, están despidiendo a empleados (as) que por muchos años han servido en la administración; lo peor, sin indemnizarlos, sólo les dan un puntapié y listo. A la gente que trabaja es a la que la dejan sin comer, mientras, la mayoría de funcionarios (as) que sirvieron a Fidel y Javier, siguen en sus mismos cargos, ahora “ayudando” –ajá- a Yunes Linares. ¡Sea por Dios y venga más!