La violencia en México no sólo es atizada por el contrabando de armamento desde Estados Unidos, dice un estudio del American Friends Service Committee; también el comercio legal, de gobierno a gobierno –que alcanzó los 3 mil 500 millones de dólares de 2012 a 2015–, contribuye al uso delictivo de esas armas, debido a la corrupción de la autoridad mexicana y a la violencia de Estado que prevalece en el país desde el gobierno de Felipe Calderón y continúa en el de Peña Nieto.

58d1dbd48b8446ba7f-image_90_-c-702x468

WASHINGTON (Proceso).- En la primera etapa del gobierno de Enrique Peña Nieto “la venta legal de armas de Estados Unidos a las fuerzas armadas y policías mexicanas creció enormemente, alcanzando 3 mil 500 millones de dólares en el periodo comprendido entre finales de 2012 y abril de 2015; casi 10 veces más que en el trienio de 2000 a 2002”, establece una reciente investigación de la organización no gubernamental American Friends Service Committee (AFSC).

El informe A dónde llegan las armas. Armas de Estados Unidos y la crisis de violencia en Méxicomuestra los resultados de dos semanas de investigación en territorio mexicano, en junio pasado, por parte de especialistas estadunidenses, israelíes, guatemaltecos y mexicanos.

“Un gran volumen de armas de asalto adquiridas por la venta de minoristas en Estados Unidos se trafican a México para el uso de organizaciones criminales”, advierte la AFSC, que dio a Procesouna copia del documento antes de divulgarlo.

Un grupo de 17 expertos de AFSC se entrevistaron con funcionarios de la embajada de Estados Unidos en México, representantes de organizaciones defensoras de derechos humanos y familiares de víctimas de la violencia generada por el crimen organizado y por la “guerra contra el narco “que lanzó Felipe Calderón y continúa en el gobierno de Peña Nieto.

Tras visitar la Ciudad de México, Cuernavaca y los estados de Chiapas y Guerrero, el grupo del AFSC concluye que en la cooperación bilateral y con el objetivo oficial de combatir al narcotráfico y al crimen organizado, el gobierno estadunidense contribuye “altamente” en la militarización de la guerra contra las drogas por medio de la Iniciativa Mérida, instaurada en 2007 a pedido del gobierno mexicano.

La transferencia de equipo militar de Estados Unidos al gobierno mexicano de 2008 a la fecha implicó un gasto de 590 millones de dólares en aeronaves artilladas. Pero “el valor de las armas y equipos militares vendidos (a México) fue de 3 mil 500 millones de dólares de 2012 a 2015, e incluía armas de fuego, vehículos blindados, helicópteros y otro tipo de aeronaves (bélicas)”, reitera el informe.

(Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2091, ya en circulación)