El Estado de México fue la primera entidad donde se declaró la alerta de género a causa de la violencia asesina contra las mujeres, después de que dos organizaciones civiles derrotaran en juicio al gobierno federal. Sin embargo, esos crímenes siguen acumulándose, pues a decir de las activistas no se le da seguimiento a las obligaciones que la alerta implica para las autoridades estatales.

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CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El Estado de México, la entidad natal del presidente Enrique Peña Nieto y la que gobernó antes de lanzarse por la presidencia de la República, es donde se cometen más crímenes contra mujeres y está bajo el escrutinio internacional después de que dos mexicanas y una española fueron encontradas muertas en su territorio.
Luego de una lucha jurídica de cinco años y medio, en julio de 2015 un juez obligó a la Secretaría de Gobernación a poner en marcha la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en ese estado, el primero del país donde se implantó la medida. Le siguieron Morelos, Michoacán y Nayarit.

Pero de nada valió… Los feminicidios se multiplican igual que en los 17 estados en los que se ha negado la activación de la alerta en dos años.

El pasado 30 de septiembre, al comparecer ante el Congreso local con motivo de la glosa del quinto informe del gobernador Eruviel Ávila, el procurador general de Justicia mexiquense, Alejandro Gómez Sánchez, expuso que del 1 de enero al 23 de septiembre del presente año su dependencia abrió 56 carpetas de investigación y calificó 176 delitos como feminicidios, es decir, casi se registró uno de estos crímenes por día.

Con base en esta cifra, y pese a la activación de dicha alerta, en 2016 se han cometido nueve asesinatos de mujeres más que en el mismo periodo de 2015. Pero, además, en los últimos meses se han extraviado 881 mujeres en el Estado de México.

El pasado lunes 3 cientos de ciudadanos protestaron en Naucalpan por el asesinato de Karen Rebeca Esquivel Espinosa, de 19 años, y Adriana Hernández, de 52, quienes fueron desaparecidas el 22 de septiembre y cuyos cuerpos se localizaron tres días después, ocultos en maletas.

La violencia de género rebasó el ámbito nacional el 15 de septiembre, cuando se encontró en Toluca, la capital mexiquense, el cuerpo de María Villar Galaz, secuestrada dos días antes en la Ciudad de México. Ella era sobrina del presidente de la Federación Española de Futbol, Ángel María Villar.

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2085 de la revista Proceso, ya en circulación.