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Cynthia Rodriguez
ROMA, 5 de marzo.— Un total de 142 cardenales participaron ayer en el primer día de congregaciones generales rumbo al cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI.
El decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, declaró ayer por la mañana abiertos los dos encuentros que tuvieron los purpurados, el primero de las 9:00 a las 12:30 (hora local), y el segundo de las 17:00 a las 19:00 horas, donde al finalizar no hubo grandes declaraciones.
Sodano subrayó que era un momento de diálogo y confrontación en espera de las próximas elecciones.
Sin embargo, aún no se ha definido la fecha para que inicie el cónclave, pues no han llegado todos los cardenales, que deben ser 207, de los cuales 115 son electores.
Ya la carta de convocatoria, enviada desde el 1 de marzo, hacía referencia a que las reuniones continuarían hasta alcanzar el número completo de cardenales electores (faltan 12, pues ayer ya habían llegado 103), y sólo hasta ese momento el Colegio Cardenalicio decidirá la fecha de inicio del proceso de elección del nuevo máximo jerarca de la Iglesia católica.
Entre los cardenales presentes estaban los 75 que residen permanentemente en Roma más 66 que han ido llegando poco a poco desde que Joseph Ratzinger anunció su renuncia. Se espera que los demás lleguen mañana.
Así como con el cónclave, las congregaciones son regidas por la Constitución Apostólica Universi Dominici gregis, decretada por Juan Pablo II en 1996 donde, entre sus muchas disposiciones, establece en el artículo 12 que cada cardenal debe jurar sobre el Evangelio total silencio, por lo que ayer ninguno de los presentes quiso hacer alguna declaración a su salida.
Según informó Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede, durante la primera congregación los cardenales estuvieron de acuerdo con enviar un mensaje de afecto al Papa emérito, Benedicto XVI, propuesta que nació de monseñor Sodano.
También, informó Lombardi, quedaron definidos los tres asistentes del camarlengo Tarcisio Bertone: Giovanni Battista Re, por la orden de los obispos; Crescencio Sepe, por los presbíteros; y Franc Rodé, por los diáconos.
“Dentro de tres días se hará otro sorteo”, mencionó Lombardi.
“Hay que ser lento para deliberar”
En una breve conferencia de prensa de dos cardenales norteamericanos, Francis Georg, de Chicago, y Donald Wuerl, de Washington, dieron a entender que no hay prisa por acelerar los tiempos para el inicio del cónclave.
“Alguien citó a Santo Tomás, quien dijo que se necesita ser lento para deliberar y rápido para tomar decisiones. En este caso, tomar decisiones se refiere al cónclave y deliberar son las congregaciones”, señaló Georg, quien indicó que el nuevo Papa debería estar listo para el inicio de la Semana Santa, es decir, el 24 de marzo.
Los cardenales tienen hoy una sola reunión que comienza a las 9:30 horas (tiempo local).
Pedofilia, la sombra en la elección
El inminente cónclave donde se elegirá al sucesor de Benedicto XVI tendrá un sello particular: la sombra de la pedofilia.
Por primera vez en la historia de las elecciones papales el tema de los sacerdotes pederastas tendrá gran peso entre los cardenales electores, pues fue precisamente durante el papado de Benedicto XVI cuando miles de casos en todo el mundo salieron a la luz pública, obligándolo a emitir hace tres años (19 de marzo de 2010) una carta pastoral a los católicos de Irlanda, donde hizo clara referencia a que los culpables enfrentarían la ley de los hombres.
Tres años después y a unos días de que Benedicto XVI terminara su Pontificado, el arzobispo de Escocia Keith O’Brien se vio obligado a renunciar después de ser descubierto por algunas “conductas inapropiadas” contra tres sacerdotes y un ex sacerdote en los años 80. Él mismo lo reconoció, por lo que comenzó una investigación desde El Vaticano.
Incluso, Francis Georg, de Chicago, y Donald Wuerl, de Washington, dos de los cardenales estadunidenses que están en Roma para las congregaciones rumbo al cónclave que comenzaron ayer, reconocieron, al ser cuestionados sobre el caso O’Brien, que todos los casos de pedofilia serán una cuestión relevante a considerar tanto en las reuniones previas como en el proceso de elección del nuevo Papa.
“Los casos de pedofilia serán muy importantes en la mente y en el corazón de muchos de nosotros”, dijo el arzobispo de Chicago.
“Hubo abusos por parte de sacerdotes, a veces por parte de obispos, y obispos que no afrontaron el problema. Hemos adoptado una línea de tolerancia cero, y aunque también hemos perdido un poco de tiempo en aplicarla, actualmente no sólo se encuentra en las normas de Estados Unidos, sino de toda la Iglesia.”
Es el caso de Roger Mahony, ex arzobispo de Los Ángeles, quien ha sido llamado a declarar ante la justicia de Estados Unidos, acusado de ensuciar y ocultar 129 casos de abusos de sacerdotes pederastas contra menores, por lo que organizaciones católicas de ese país pidieron que no participara en el cónclave, cuestión que él rechazó rotundamente.
De hecho, Mahony enalteció en su cuenta de la red social Twitter el anuncio de que sí participaría en la elección del sucesor de Benedicto XVI.
En Estados Unidos los casos hoy se cuentan por miles, tan solo en Milwaukee se habla de 570 personas que sufrieron abusos sexuales por parte de sacerdotes.
Monseñor Georg aseguró que actualmente hay un profundo convencimiento entre los pastores de que este tema debe ser continuamente afrontado, no tanto porque suceda todavía, “pues las estadísticas muestran que hay muchos menos casos, pero la realidad es que las víctimas existen todavía”.
Sin embargo, la sombra de la pedofilia viaja por muchos otros países donde los escándalos comenzaron a brotar en los últimos años y los cardenales, que tendrán la tarea de elegir al próximo Pontífice, sabían de ellos y callaron.
La semana pasada los reflectores se enfocaron en el cardenal de Bélgica Godfried Danneels, investigado hace tres años por sospechas de haber ocultado centenares de casos de abusos a menores.
Asimismo, en Irlanda, grupos de fieles pidieron nuevamente la dimisión del cardenal Sean Brady, acusado de no haber bloqueado a muchos sacerdotes pedófilos, a pesar de tener toda la información sobre sus abusos.
Este fin de semana en Italia explotó otro caso, esta vez contra el cardenal de Savona, Domenico Calcagno, acusado de “proteger” a Nello Giraudo, un sacerdote de su diócesis que habiendo abusado de varios niños, nunca hizo nada para alejarlo.
“Joseph Ratzinger tenía conocimiento de los casos de pedofilia ocurridos en la diócesis de Savona durante 2003, y aunque fue informado oficialmente de todo lo que ocurrió desde que era prefecto para la Congregación de la Fe, no lo denunció”, indica Francesco Zanardi, de la Red El Abuso de Savona que reúne a las víctimas de esta diócesis.
La Red El Abuso de Savona ha solicitado y enviado miles del firmas al Vaticano para que Domenico Calcagno no participe en el cónclave por haber “ignorado el caso del pedófilo serial”, se lee en el documento en poder de Excélsior.
Raymundo Damasceno, cardenal de Brasil, opinó que los tres cardenales que participaron en las investigaciones del caso VatiLeaks (cuya segunda parte Benedicto XVI ya no quiso dar a conocer y puso a disposición del próximo Papa) “deberían ofrecer a todos los cardenales información sobre su contenido, para estar informados sobre los penosos casos que han avergonzado a la Iglesia”.
“Seguramente la información tendrá un peso en las próximas elecciones”, dijo Damasceno.
Joseph Ratzinger anunció su renuncia como Papa el pasado 11 de febrero, pero fue hasta el día 28 del mismo mes que entró en vigor.
Benedicto XVI argumentó que la falta de fuerzas lo llevaban a tomar dicha decisión, pero que era por el bien de la Iglesia.
El domingo cientos de turistas vieron que la ventana de la oficina de la Plaza de San Pedro desde la que Ratzinger presidía la oración del Angelus no se abrió, algo que los conmocionó.