
Si tu hijo padece gastritis, sufre de hipertensión, tiene poca confianza en sí mismo, es agresivo y desobediente, puede ser estrés infantil, razón por la cual el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) exhorta a los padres de familia a permanecer atentos y vigilados muy de cerca a sus hijos.
El estrés es una reacción que se produce por situaciones que el niño no puede controlar y que alteran su equilibrio; generalmente se desarrolla por ambientes rígidos y mucha exigencia a los menores, informó José Luis Barradas Velásquez, médico del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Este padecimiento se manifiesta en diversos aspectos, como el educativo, donde a los niños se les abruma con mucha información y se les somete a exámenes exhaustivos, tareas muy difíciles y agotadoras, subrayó.
Dijo que a esto se le suma la falta de reconocimiento, desatención, no premia los logros del infante, en muchas ocasiones el niño no responde de la manera que esperan sus padres, familiares o maestros.
Comentó que el bajo rendimiento escolar, molestar a otros niños, preocupación, necedad y perturbaciones del sueño, son algunos signos emocionales que deben alertar a los padres sobre la presencia de estrés infantil.
Precisó que no solo a nivel emocional se presentan cambios, también se dan manifestaciones físicas como: dolores de cabeza y estómago, mojan la cama por primera vez o de manera recurrente, se muerden las uñas o arrancan el cabello y en algunos casos, hay disminuciones del apetito o alteración en los hábitos alimenticios.